Argentina
La
República Argentina es el segundo estado más extenso de América del Sur y el octavo en extensión de todo el planeta. La superficie continental americana de 2.791.810 km² (que incluye a las Islas Malvinas) corresponde al extremo sudoriental de Sudamérica. La superficie continental antártica es de 969.464 km², abarcando parte de las Islas del Atlántico Sur y al territorio antártico denominado Antártida Argentina. Gran parte de las Islas del Atlántico Sur, que incluyen a las Islas Malvinas se encuentran en disputa de soberanía. La superficie total se elevaría a 3.761.274 km². En el ámbito internacional se suele tomar como su superficie únicamente la continental. Limita al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al este con Uruguay y el Océano Atlántico, y al sur y al oeste con Chile.
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Etimología
El origen del nombre de la República Argentina [reˈpuβlika aɾxɛnˈtina] (AFI) está asociado con una leyenda, común entre los primeros conquistadores portugueses de Brasil, sobre la existencia de plata en la región norte del río que Juan Díaz de Solís, en 1516, había denominado Mar Dulce y que aquellos denominaban Río da Prata (‘río de la plata’). El término Argentina, del latín argentum (‘plata’) aparece por primera vez en un mapa veneciano de 1536. El nombre Argentina también se hizo popular a causa de un poema publicado en 1602 por el español Martín del Barco Centenera titulado La Argentina, en el que se describe la región del Río de la Plata y la fundación de Buenos Aires. El topónimo aparece ratificado en la publicación en 1612 de la obra del criollo asunceno Ruy Díaz de Guzmán, obra llamada La Argentina Manuscrita en la cual en medio de un relato épico se hace una descripción de la región.
Todavía a fines del siglo XVIII la palabra era de uso común para denominar a todo lo relacionado con el Río de la Plata, su cuenca, su territorio y sus pobladores. Fundamentalmente se refería a los habitantes de origen europeo de Buenos Aires, ya fueran criollos o peninsulares.
No se adopta como nombre oficial del país hasta la sanción de la Constitución de 1853, habiéndose empleado desde la independencia hasta entonces diversas denominaciones (Provincias Unidas del Río de la Plata, Provincias Unidas de Sudamérica, Confederación Argentina, etc.).
De acuerdo con el artículo 35 de la Constitución de la Nación Argentina, son denominaciones oficiales y equivalentes los términos “República Argentina”, “Confederación Argentina” y “Provincias Unidas del Río de la Plata”, empleándose el término “Nación Argentina” en la formación y sanción de las leyes y en la denominación de los poderes del Estado.
Historia
Los primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan a 11.000 años adC (hallazgos en Piedra Museo, provincia de Santa Cruz). Entre los pueblos originarios, los cazadores y recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco; y los agricultores estaban instalados en el noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y, más tardíamente, en la Mesopotamia.Tastil, en el norte, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de 3.000 habitantes. Los territorios de las etnias ubicadas en el noroeste argentino fueron invadidas por los quechuas durante el s XV y anexadas al Collasuyo, una de las cuatro provincias del Tahuantinsuyo o Imperio Inca.
El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de Santa Fe). Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases de la dominación colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona Española. Dependiente en un primer momento del Virreinato del Perú, el actual territorio formó parte, durante el reinado de Carlos III de España, del Virreinato del Río de la Plata creado en 1776.
En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cusco dirigido por el dirigente quechua Tupac Amaru, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. La mitad sur del actual territorio argentino (Patagonia, excepto algunas zonas costeras, y parte de las pampas) permanecieron bajo control del pueblo mapuche hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios de las actuales provincias del Chaco y Formosa no fueron colonizados por los europeos sino que permanecieron habitadas por culturas originarias hasta finales del siglo XIX.
En 1806 una expedición británica ocupó la ciudad de Buenos Aires, hecho que se recuerda como la primera de las Invasiones inglesas. Pasados los 46 días, Santiago de Liniers reconquistó la ciudad al frente de una fuerza compuesta principalmente por las tropas imperiales de la Banda Oriental, a la que se sumaron filas milicianas populares. En 1807 una segunda expedición británica fue derrotada por grupos milicianos formados por el ejército regular imperial y también por numerosos criollos, indios y hasta esclavos negros comandados por nuevamente por Liniers. En un acto sin precedentes, la voluntad popular apresura la destitución del virrey Rafael de Sobremonte. Los principales líderes de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva élite de poder en la ciudad de Buenos Aires y el Cabildo, hasta entonces formado exclusivamente por españoles, pasó a contar con miembros criollos.
En 1810, el pueblo de Buenos Aires produce la Revolución de Mayo, que derroca al virrey y elige en su reemplazo una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos, que da origen a la Guerra de la Independencia contra España (1810-1824). Las "Provincias Unidas en Sudamérica" declaran su independencia el 9 de julio de 1816, en la ciudad de Tucumán.
Los primeros pasos como país independiente fueron tumultuosos. Las luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861) y a una Guerra con el Imperio de Brasil (1825-1826). El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal, mantuvo precariamente la representación del país entre 1830 y 1853.
El año 1853 Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros por una alianza entre algunas provincias y el Imperio del Brasil encabezada por Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos. El grupo victorioso sancionó la Constitución de 1853 adoptando un régimen federal atenuado, pero la misma fue rechazada por la provincia de Buenos Aires y se separó de la Confederación Argentina, que estableció su capital en la ciudad de Paraná. En 1861, Buenos Aires derrotó a la Confederación en la Batalla de Pavón, y el país quedó definitivamente unificado.
En 1865 Argentina, Uruguay y Brasil, (la Triple Alianza), declararon la guerra al Paraguay, que resultaría derrotado. Entre 1878 y 1884, se produjo la llamada Conquista del Desierto, que consistió en una guerra contra la Nación Mapuche y otros pueblos indígenas para anexar los territorios pampeanos y patagónicos donde habitaban, al territorio argentino.
En la segunda mitad del siglo XIX se inicia un período de gran prosperidad que se extenderá por más de un siglo. Con una fuerte inversión en educación y en el establecimiento de medios de producción orientados a la producción de carne y granos con destino al mercado europeo, la economía alcanzó altos niveles de crecimiento que atrajeron una gran corriente inmigratoria. La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasará a representar el 0,57% de la humanidad en 1930. El país fue conocido en esa época como el “Granero del Mundo”.
La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de las clases medias, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical y el PS, y un amplio desarrollo de la organización sindical, no exenta de conflictos sociales y graves actos de represión. Se produjeron grandes reformas políticas, como el sufragio secreto y universal para varones en 1912 y la reforma universitaria en 1918. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874), Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904), e Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930).
El 6 de septiembre de 1930 se produce un primer golpe de estado que lleva al poder a los militares en un gobierno de facto. El país impulsará un proceso de sustitución de importaciones que desarrollará un amplio sector industrial. En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo Perón. Perón y su carismática esposa, Eva Perón, encabezarán un movimiento político, el peronismo o justicialismo, que pondrá el acento en la justicia social, establecerá el sufragio universal en 1947 al reconocer los derechos políticos de las mujeres y contará con una amplia adhesión de la población a partir de entonces. En 1955 Perón sería derrocado por un golpe militar, que tomó el nombre de Revolución Libertadora y que proscribió al peronismo.
En 1958 fue elegido presidente el Dr. Arturo Frondizi (UCRI), siendo derrocado por un golpe militar en 1962. En 1964 fue elegido presidente el Dr. Arturo Illia (UCRP), quien también sería derrocado por un golpe militar en 1966. Este nuevo golpe estableció un régimen dictatorial de tipo permanente conocido como Revolución Argentina (1966-1973). Estos años se caracterizaron por una creciente violencia política.
En 1973 el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las elecciones presidenciales. Luego de la renuncia de Cámpora, Juan Domingo Perón asumió la presidencia por tercera vez, pero moriría menos de un año después. Lo sucedió su vicepresidenta y tercera esposa, María Estela Martínez de Perón, cuyo gobierno se caracterizó por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo y la generalizada violencia política.
El 24 de marzo de 1976 se produjo un nuevo golpe militar que dió inicio al auto-denominado Proceso de Reorganización Nacional, en el cual se produjeron graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos: se estima que hubo unos 30.000 desaparecidos. Durante este gobierno se organizó por primera vez en Argentina la Copa Mundial de Fútbol de 1978, en la que el equipo argentino resultó campeón. Ese año 1978 se produjo una grave crisis con Chile por delimitaciones en la zona del Canal Beagle (Conflicto del Beagle), la cual llevó a ambos países al borde de la guerra. En el año 1982, se produjo la Guerra de las Malvinas contra el Reino Unido, cuya derrota causó la caída del régimen y el llamado a elecciones generales.
La democracia fue restaurada en 1983. El gobierno radical del Dr. Raúl Alfonsín tomó medidas para investigar los crimenes ocurridos en la dictadura, estableció el control civil de las Fuerzas Armadas, y consolidó instituciones democraticas. Los miembros de las tres juntas militares fueron procesados y condenados. Luego de las elecciones presidenciales de 1989 y afectada la gobernabilidad del país por un proceso hiperinflacionario Alfonsín se vió obligado a renunciar para hacer entrega anticipada del mando.
El presidente Carlos Menem impuso la Ley de Convertibilidad en 1991 que detuvo la inflación, y adoptó una politica económica neoliberal, apoyada en una ola de privatizaciones, reducción de aranceles a los productos importados y desregulación de los mercados. Estas medidas contribuyeron a aumentar significativamente la inversión, las exportaciones y el crecimiento con precios estables, pero también abrieron un proceso de desindustrialización, y aumentaron la vulnerabilidad argentina hacia las crisis internacionales, el desempleo y la pobreza.
La Crisis financiera asiática en 1998 precipitó la salida de capitales que agravó una recesión que duraría cuatro años.
En esas circunstancias, en diciembre de 1999, asumió el presidente Fernando de la Rúa. En 2001, ante la fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la congelación de los depositos bancarios (Corralito), que culminó en una crisis social generalizada que llevó a la renuncia del presidente el 20 de diciembre de 2001.
En 2 semanas se sucedieron varios presidentes que culminaron el 2 de enero de 2002 con la elección por parte de la Asamblea Legislativa de Eduardo Duhalde como presidente provisional. La deuda externa argentina entró en default y el nuevo gobierno devaluó el peso dando fin a la convertibilidad.
Por medio de una fuerte devaluación de la moneda local, el país comenzó a poner en práctica una nueva política de industrialización por sustitución de importaciones, aumento de exportaciones y superavit fiscal. Hacia fines de 2002 la economía empezó a estabilizarse. En el 2003 fue elegido presidente Néstor Kirchner. Durante su presidencia se nacionalizaron algunas empresas privatizadas, y se registró un aumento considerable del PBI con una disminución del desempleo, basada en parte en la creación de puestos de trabajo genuinos arrastrados por la reactivación del sector agropecuario, el complejo agroindustrial, y los sectores industrial y de la construcción, y reduciendo progresivamente los subsidios y planes sociales creados en 2002 a iniciativa de la Iglesia Católica, que algunos sectores atacaron argumentando que profundizan las diferencias de clases sociales en el país y otros sectores justificaron en la necesidad de atender las necesidades de quienes se encontraban desempleados.
Gobierno y Política
Desde la Constitución de 1853 el sistema de gobierno es representativo, republicano y federal.
La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron luego de la disolución de las Provincias Unidas, ente descendiente del Virreinato del Río de la Plata. Las provincias son autónomas del gobierno nacional y retienen todo el poder que no delegaron a la Nación por medio de la Constitución. La Constitución vigente en la actualidad es la que resulta del texto establecido por la Convención Constituyente de 1994.
Gobierno federal
Las autoridades nacionales del país tienen su sede en la Capital Federal instalada en la Ciudad de Buenos Aires.
El Poder Legislativo es ejercido por un Congreso Nacional integrado por dos cámaras:
- La Cámara de Diputados reúne a los representantes directos de la población. Son elegidos por el sistema de representación proporcional, duran 4 años en su mandato y se renuevan por mitades cada dos años. En 2006 contaba con un total de 256 miembros.
- La Cámara de Senadores reúne a los representantes de las 23 provincias y la Ciudad Autonóma de Buenos Aires, correspondiéndole a cada una dos senadores por la mayoría y uno por la minoría, sumando en total 72 miembros. Son elegidos por voto directo, duran 6 años en su mandato y se renuevan por tercios cada dos años.
Por Ley 24.012 de 1991 se estableció el cupo femenino en los cargos electivos, obligando a los partidos políticos de incluir un mínimo de un tercio de mujeres entre los candidatos. El sistema ha sido especialmente efectivo en la Cámara de Diputados en la que, en 2006 se desempeñaban 91 diputadas (35%) sobre un total de 256 miembros.
El Congreso Nacional está encargado de sancionar los códigos legales básicos del país (civil, penal, comercial, laboral, aeronáutico y de minería).
El Congreso Nacional cuenta con un organismo constitucional autónomo de asistencia técnica: la Auditoría General de la Nación, a cargo del control de legalidad, gestión y auditoría de toda la actividad de la Administración Pública.
Asimismo, en el ámbito del Congreso Nacional, funciona el Defensor del Pueblo, como órgano independiente, sin recibir instrucciones de ninguna autoridad, para defender los derechos humanos, demás derechos constitucionales y legales afectados por la Administración.
El Poder Ejecutivo es ejercido por un Presidente elegido por voto directo en doble vuelta, a menos que en la primera vuelta el candidato más votado hubiera obtenido un 45% de los votos, o, habiendo obtenido el 40% exista una diferencia con el segundo mayor al 10%. El presidente dura 4 años en su mandato y puede ser reelegido inmediatamente por un mandato más.
El gabinete de ministros del Presidente de la Nación es dirigido por el Jefe de Gabinete, quien se encuentra a cargo de la administración del país y es responsable ante el Congreso.
El Poder Judicial es ejercido por una Corte Suprema de Justicia integrada por nueve jueces abogados nombrados por el Presidente de la Nación, con acuerdo del Senado que requiere para ello una mayoría de dos tercios.
Los tribunales inferiores están encargados de resolver los conflictos regulados por la legislación federal en todo el país, denominados como “tribunales federales”, y también por la legislación común en la Ciudad de Buenos Aires, denominados “tribunales nacionales”. La designación y control directo de los jueces corresponde al Consejo de la Magistratura, órgano de composición multisectorial.
La Constitución establece también el Ministerio Público como órgano independiente y autonomía funcional y financiera, con la función de promover la actuación de la justicia en defensa de los intereses de la sociedad. Esta dirigido por el Procurador General de la Nación y el Defensor General de la Nación.
Gobiernos provinciales
De acuerdo al sistema federal, las provincias son autónomas. En Argentina existen 23 provincias. Cada una de ellas posee una constitución republicana que regula la división de poderes y garantiza un régimen municipal autónomo. En todas las provincias, el Poder Ejecutivo está a cargo de un gobernador que dura en sus funciones cuatro años, y en general puede ser reelegido. El Poder Legislativo, en algunas provincias está ejercido por una legislatura unicameral y en otras por una legislatura bicameral. Todas las provincias cuentan con un Poder Judicial con su correspondiente Corte Superior, y tribunales encargados de resolver los conflictos regidos por la ley común (civil, penal, comercial, laboral, administrativo local).
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires goza de una autonomía similar a la de una provincia, pero no tiene tal condición institucional, lo que se manifiesta en la ausencia de una policía propia y de un poder judicial común propio.
Relaciones exteriores
La Argentina fue el único país latinoamericano que participó en la Guerra del Golfo (1991) conforme al mandato de las Naciones Unidas y también en cada fase de la operación de Haití. También ha contribuido en operaciones pacificadoras por todo el mundo, incluyendo El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Perú, El Sáhara Occidental, Angola, Kuwait, Chipre, Croacia, Kosovo, Bosnia. En reconocimiento a sus contribuciones a la seguridad internacional y a la pacificación, el presidente estadounidense Bill Clinton designó a la Argentina como aliado principal de la OTAN en enero de 1998. En 2005 fue elegido como un miembro temporal del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Argentina actualmente pone como primera prioridad externa el Mercosur, constrastando con la relación que poseía en los años noventa con Estados Unidos.
El 4 y 5 de noviembre de 2005, la ciudad argentina de Mar del Plata recibió la Cuarta Cumbre de las Américas. Esta cumbre fue marcada por un número de incidentes en protestas antiestadounidenses.
Argentina mantiene una disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Islas Sandwich del Sur e Islas Georgias del Sur, ocupadas por el Reino Unido. Asimismo, reclama casi 1 millón de kilómetros cuadrados en la Antártida en lo que constituye la Antártida Argentina —todas las reivindicaciones continentales sobre la Antártida están suspendidas en virtud del Tratado Antártico—.
Mercosur
Argentina pertenece al Mercosur, una persona jurídica de derecho internacional integrada por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela como miembros plenos, y Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú, como Estados asociados. El Mercosur comenzó a funcionar con su propia personalidad jurídica el 15 de diciembre de 1995, fecha de entrada en vigencia del Protocolo de Ouro Preto.
El Mercosur posee facultades legislativas, a través del dictado de Decisiones, Resoluciones y Directivas que son de aplicación obligatoria para los estados miembros (arts. 9, 15 y 20 del Protocolo de Ouro Preto).
Organización territorial
La república está formada por 23 provincias y una Ciudad Autónoma (Buenos Aires), en donde se encuentra la sede del gobierno federal. Cada provincia cuenta con una Constitución provincial, y en ella se designa la forma de gobierno de cada una. No obstante, todas poseen los 3 poderes básicos, es decir poder ejecutivo, legislativo y judicial. El jefe del Poder Ejecutivo es llamado gobernador.La Ciudad de Buenos Aires en cambio lo llama Jefe de Gobierno, aunque su Constitución prevee que también pueda ser llamado Gobernador; el Poder Legislativo es ejercido por la Legislatura, con 60 diputados.
La provincia más reciente es la de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, que fue declarada como tal en el año 1991, y que hasta entonces tenía estatus de «territorio nacional», administrado por el gobierno central. Otras 8 provincias pasaron previamente por ese estatus, siendo todas elevadas a la categoría de provincias a mediados del siglo XX. A su vez otros tres territorios nunca llegaron a conformar una provincia. Para más información ver Provincias de Argentina.
Las provincias se dividen a su vez en departamentos (partidos en el caso de la provincia de Buenos Aires), teniendo estos distintos significados en cada una. La unidad política más pequeña son los municipios. Los intendentes o jefes comunales (a cargo del ejecutivo municipal) son elegidos por sus propios habitantes, y es el único ámbito en el que también pueden votar los ciudadanos extranjeros. Los municipios tienen jurisdicción sobre algún sector de la provincia a la que pertenecen, y por lo general, la jurisdicción abarca todo o parte de un departamento. Recientemente se aprobó la división de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 15 comunas administrativamente independientes, aunque recién quedarán instrumentadas en 2007.
ver también
- Texto de la Constitución Argentina
- Lista de presidentes de Argentina
- Gobernantes de la Argentina
- Lista de provincias argentinas por población
- Lista de provincias argentinas por superficie
Geografía
Argentina está situada entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico sur y el continente antártico. En el país se pueden distinguir, entre otras, tres zonas claramente diferenciadas, la zona central y norte de llanuras, la zona sur (Patagonia) y la Cordillera de los Andes al oeste, frontera con Chile, con su cota más elevada situada en en el cerro Aconcagua, en la provincia de Mendoza.
El clima de Argentina es predominantemente templado con extremos que van desde tropical en el norte a árido y nival montano -en zonas elevadas- y antártico en el extremo sur.
En el norte del país encontramos regiones de vegetación densa, en algunos sectores boscosa y en otros selvática, compuesta por la región chaqueña y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales. La región misionera (que parecería una “península” rodeada por ríos al nordeste del país) es una región aparte, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática. El extremo noroeste del país es ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano.
En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, centro de la riqueza agropecuaria argentina; estas se encuentran entre las más fertiles del mundo y pueden dividirse en dos regiones: Pampa Húmeda y Pampa Occidental, esta última tiene un clima más continental y productivamente -en lo agroganadero- es mucho menos importante; En la Pampa Húmeda las Sierras de la Ventana y Tandilia (con un máximo de altura apenas superior a los 1.000 m) son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje, y son los restos de una cordillera muy antigua.Al sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa zona de mesetas y serranías de origen precámbrico, que comprende a las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. La datación humana más antigua es de 12.600 años, en la cueva 3 de Los Toldos, en el cañadón de las manos pintadas de Santa Cruz. El primer europeo en llegar a esta zona fue Fernando de Magallanes y el primero en atravesar la meseta patagónica fue Rodrigo de Isla.
En el noreste y centro-este del país se ubican los ríos más importantes, estos corresponden a la Cuenca del Plata, -la tercera cuenca en extensión del Hemisferio Occidental-, siendo los principales los siguientes cursos fluviales: Paraguay, Bermejo, Colorado, Uruguay y el más largo, el Paraná. Los dos últimos avanzan juntos hasta encontrarse en el estuario del Río de la Plata, tal estuario es el más grande del planeta y afluye en la sección del Océano Atlántico que corresponde al Mar Argentino. La tierra que se encuentra entre ambos ríos es llamada Mesopotamia y es compartida por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permiten que la temperatura de las costas no vaya descendiendo uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tiene variaciones.
La Argentina es país integrante del Tratado Antártico, y reclama soberanía sobre la denominada Antártida Argentina (uno de los 4 departamentos de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), entre los 25°W y los 74°W, reclamación que data desde 1943. Este reclamo se superpone parcialmente con el reclamo chileno (Territorio Antártico Chileno) y el británico (Territorio Antártico Británico).
Ubicación
Ubicado en el sur del continente, conforma junto a Chile, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil lo que se ha dado en llamar el “Cono Sur”.
Limita al norte con Bolivia, frontera fijada sobre la sierra de Cochinoca, los ríos Grande de San Juan, Bermejo, Grande de Tarija, Itaú y Pilcomayo, y el paralelo 22; por el tratado de 1889, por el cual la Argentina cedió su reclamo sobre la provincia de Tarija a cambio de la Puna de Atacama; y con Paraguay, de la cual la separan los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná según un tratado y un laudo (laudo Hayes), ambos de 1876.
Limita al este con Brasil (ríos Iguazú, San Antonio, Pepirí Guazú y Uruguay), frontera fijada en 1895 por el laudo Cleveland; y con Uruguay, cruzando el río del mismo nombre y el de la Plata, fronteras regladas por tratados de 1961 y 1973.
Limita al oeste con Chile, cuya frontera común está constituida mayormente por la cordillera de los Andes, demarcada de acuerdo a los tratados de 1881, 1899 y 1995, y los laudos Británicos de 1902 (Andes patagónicos) y 1977 (canal del Beagle) y Papal de 1980 (canal del Beagle), éste último ratificado por referendo en 1984. El extremo sur de la Argentina llega hasta el pasaje de Drake, el cual vincula los océanos Atlántico y Pacífico.
La Argentina se extiende por más de 33º de latitud entre su extremo norte, la connfluencia de los ríos Grande de San Juan y Mojinete, en la Provincia de Jujuy a 21°46'S, 66°13'O; y el punto más austral del territorio continental argentino, el cabo San Pío, en la isla Grande de Tierra del Fuego, a 55º03' S, 66°31'O. A su vez, se extiende de este a oeste por 20º de longitud, desde la localidad de Bernardo de Irigoyen, en la provincia de Misiones, a 26°15'S, 53°38'O, y el cordón Mariano Moreno de los Andes patagónicos en la provincia de Santa Cruz, a 49°33'S, 73°34'O.
Relieve
Las características generales de la geografía de la Argentina son la presencia de montañas en el oeste y de llanos en el este, configurando una planimetría que disminuye en altitud de oeste a este.
El extremo oeste está conformado por la cordillera principal del sistema andino, dónde se encuentran las más grandes alturas del continente, entre ellas, el cerro Aconcagua (6.959 msnm) en Mendoza, el monte Pissis (6.882 msnm) en La Rioja, el nevado Ojos del Salado (6.864 msnm), en Catamarca, el cerro Bonete Chico (6.850 msnm) en La Rioja, el cerro Tupungato (6.800 msnm) en Mendoza, el cerro Mercedario (6.770 msnm) en San Juan, entre otros.
El tramo patagónico de los Andes, que nace en Neuquén, es notoriamente más bajo que el sector norte: el volcán Lanín (3.776 msnm) en Neuquén, el monte Tronador (3.478 msnm) en Río Negro, y el monte Fitz Roy o Chaltén (3.405 msnm) en Santa Cruz, son sus mayores alturas.
Inmediatamente al este de la cadena principal se encuentran una serie de cordilleras o sierras que, teniendo orígenes distintos o idénticos a la cordillera de los Andes en sí misma, forman con ésta parte del sistema andino. Un primer grupo de éstas, son aquellas cordilleras que corren paralelas a la cordillera principal en su parte más elevada: Sierra de la Punilla (cerro Silvo, 4.486 msnm) en San Juan, Sierra del Tontal (cerro Pircas 4.366 msnm) en San Juan, Sierra de Uspallata (cerro Pelado 3.452 msnm) en Mendoza, Cordón del Plata (cerro Blanco 5.490 msnm) en Mendoza, a los que se puede agregar la Cordillera del Viento (volcán Domuyo 4.709 msnm) en el norte de Neuquén.
Las Sierras Subandinas, en el norte, son una serie de sierras escalonadas que conforman valles muy poblados; en estas sierras se encuentran el Nevado de Cachi (6.380 msnm), el Nevado de Chañi (6.200 msnm), el Nevado de Palermo (6.172 msnm) y el Nevado Queva (6.130 msnm), todos en Salta y Jujuy.
Más espaciadas, al sur de las sierras subandinas y al este de las paralelas a la cordillera principal, se encuentras varias sierras y cordilleras separadas por llanuras. Ellas son la Sierra del Aconquija (Nevado del Quemado, 5.450 msnm) en Tucumán y Catamarca, la Sierra de Fiambalá (cerro Morado, 4.920 msnm) en Catamarca, la Sierra de Ambato (4.407 msnm) en Catamarca, la Sierra de Famatina (cerro General Belgrano, 6.201 msnm) en La Rioja, la Sierra de Velasco (cerro El Mela, 4.257 msnm) en La Rioja, la Sierra de Valle Fértil (cerro Tres Mojones, 2.537 msnm) en San Juan, la Sierra Pie de Palo (mogote Corralitos, 3.162 msnm) en San Juan, las Sierras de Córdoba (cerro Champaquí, 2.790 msnm) en Córdoba, la Sierra de San Luis (cerro Agua Hedionda, 2.150 msnm) en San Luis, y la Sierra del Nevado (cerro Nevado, 3.810 msnm) en Mendoza.
La meseta patagónica es un conjunto de altiplanos y llanuras elevadas y áridas intrincada con escarpadas sierras, enclavada entre los Andes patagónicos y el océano Atlántico, donde cae abruptamente en altos acantilados que dan al Mar Argentino. Esta altiplanicie está salpicada por esporádicas sierras bajas y pequeñas y cerros aislados (cerro Anecón Grande, 2.010 msnm en Río Negro, cerro Calfuquir, 1.885 m en Chubut, cerro Cojudo Blanco, 1.335 msnm en Santa Cruz). En la Patagonia Argentina se encuentra la depresión más profunda de toda América: La laguna del Carbón a 105 metros bajo el nivel del mar.
En la Mesopotamia oriental, sobre las estribaciones del escudo de Brasilia, el relieve se presenta como sierras bajas en la provincia de Misiones (Sierra de Misiones o del Imán, 975 msnm), que hacia el sur, en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, se transformaran en cuchillas o lomadas de origen sedimentario más bajas aún, que constituyen una topografía ondulante (Piedra, 138 msnm en Corrientes).
La gran llanura Chaco-Pampeana constituye el ambiente geográfico emblemático de la Argentina. Constituyen llanuras con pocas ondulaciones (con excepción de sierras aisladas en el sur de la Pampa), subtropical al norte (Chaco) y templada al sur (Pampa). La pendiente, suave, de dirección noroeste - sudeste, es prácticamente imperceptible, por lo que los ríos surcan la llanura son sinuosos, formando esteros y pantanos en terrenos donde la pendiente casi se anula: río Teuco en Salta, ríos Salado y Dulce en Santiago del Estero, Formosa, esteros del Iberá en Corrientes, sur de Córdoba, sudeste de Buenos Aires. La monotonía del paisaje sólo se quiebra con la presencia de algunos sistemas serranos: el Sistema de Tandilia (sierra de La Juanita, 524 msnm), el Sistema de Ventania (cerro Tres Picos, 1.238 msnm) en Buenos Aires, la Sierra de Lihuel Calel (500 msnm) y la Sierra de Choique Mahuida (cerro Ojo de Agua, 297 msnm) en La Pampa.
Exclaves
La isla Martín García es un exclave argentino. Se encuentra cerca de la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay, un kilómetro dentro de aguas uruguayas, a una distacia aproximada de 3,5 kilómetros de la costa uruguaya, cerca de la pequeña ciudad de Martín Chico. El Tratado del Río de la Plata, firmado por Argentina y Uruguay en 1973, reafirmó la jurisdicción argentina sobre la isla, terminando con una disputa de un siglo entre ambos países.
Recursos naturales
- Recursos ictícolas y marítimos de Argentina
- Recursos mineros de Argentina
- Recursos forestales argentinos
- Recursos hídricos y energéticos de Argentina
Economía
La economía argentina posterior a 1930 experimentó marcadas oscilaciones, pero es a partir de 1975 que se registra una clara decadencia [1], relacionada con las políticas neoliberales impuestas por la dictadura militar que abrieron un sostenido proceso de desindustrialización y un aumento exponencial de la deuda externa, que se elevó de 7.875 millones de dólares al finalizar 1975, a 45.087 millones de dólares en 1983 [2].
Durante la década del ochenta, considerada como la década perdida para América Latina, la Argentina creció a tasas magras. Sin embargo en 1983, el país seguía sosteniendo indicadores aceptables ya que la tasa de desempleo apenas rozaba el 4 por ciento de la población económicamente activa, menos del 10 por ciento de la sociedad estaba bajo la línea de la pobreza y no existían indigentes [3].
Las altas tasas de inflación que caracterizaron a la economía argentina desde la Segunda Guerra Mundial hicieron eclosión con los procesos hiperinflacionarios de 1989 y 1990, durante los cuales la pobreza se elevó momentáneamente hasta un inédito nivel del 48% de la población [4].
En los años noventa se realizaron profundas y drásticas reformas económicas con el fin esencial de reformar el Estado, privatizar las empresas y servicios públicos, y abrir la economía. El eje de la reforma económica fue la Ley de Convertibilidad sancionada en 1991 congelando el valor de un peso en un dólar. El plan, que tenía como objetivo inmediato detener la inflación, fue exitoso durante varios años.
En 1995, la economía local se vio afectada negativamente por el llamado Efecto Tequila, que provocó un aumento inédito de la desocupación hasta un 18,4% y revirtió la tendencia descendente del índice de pobreza, que entre 1991 y 1994 había llegado al 19,7 por ciento. A excepción de ese año, el país creció fuertemente hasta mediados de 1998.
A fines de este año, comenzó un un prolongado ciclo de recesión, debido en parte el agotamiento de la paridad del peso y el dólar, que tuvo su punto culminante en diciembre de 2001, luego de una corrida bancaria que hizo estallar la convertibilidad y causar la peor crisis económico-social de la historia argentina. El gobierno intentó controlar la situación decretando una restricción a la extracción del dinero depositado en los bancos, medida conocida como el corralito que llevó a una insurrección popular y causó la renuncia del presidente.
En 2002, se practicó una dramática devaluación de la moneda luego del default de la deuda externa (pública y privada) que superó el monto del producto bruto interno de ese año. Además la pobreza alcanzó al 57,5% de la población, la indigencia al 27,5% y la desocupación al 21,5% todos niveles récord [5].
A fines de 2002 se detuvo la recesión y desde 2003, el país registró una fase de crecimiento económico con tasas del 9%, en parte debido a una política económica de dólar alto destinada a favorecer la sustitución de importaciones, que ha incrementado la competitividad de la industria argentina. En 2005 la economía creció un 9,2% [6], y los indicadores sociales han experimentado una notoria mejoría. Las exportaciones totalizaron los 40.013 millones de dólares [7]. El producto bruto interno en valor nominal ascendió a 181.258 millones de dólares y el PBI per cápita nominal a 4.697 dólares [8]. En la actualidad, la Argentina es la tercera potencia en materia económica de América Latina, superada por Brasil y México. El PBI per cápita medido en paridad de poder adquisitivo y expresado en dólares internacionales, es el más alto de la región.
En 2005, luego de una larga renegociación de la deuda externa, el país volvió a cumplir con sus compromisos externos. La deuda tanto pública como privada, en el primer trimestre de 2006 alcanzó los 104.364 millones de dólares (57% del PBI nominal) [9], según datos del Ministerio de Economía.
Por otra parte, se presentó un preocupante aumento de la tasa de inflación, que ha sido establecido como una de los principales desafíos de la política económica actual. En 2005, la inflación registró una tasa del 12,3%, una de las más altas de América Latina. En 2006, se espera que la economía en periodo de estabilidad crezca a una tasa superior al 7%.
Argentina además forma parte del bloque regional conocido como Mercosur. Las relaciones entre este país y Brasil (los socios más grandes) se encuentran inmersas en una moderada crisis por razones económicas y políticas. Luego de años de superávit comercial en favor de Argentina, la balanza comercial entre ambos países ha vuelto a inclinarse hacia Brasil, un déficit que pone a varios sectores económicos bajo amenaza.
Recientemente, los gobiernos de Argentina y Brasil firmaron una serie de acuerdos bilaterales, entre los que se encuentra la cláusula de adaptación competitiva y los acuerdos referidos a los intercambios comerciales del sector automotriz. El propósito de ambos acuerdos es reducir las asimetrías presentes en el bloque.
Sector agro-ganadero
La producción de alimentos agropecuarios es, tradicionalmente, uno de los puntales de la economía argentina. La soja es el primer producto de exportación argentino alcanzando del 24% del total. Le siguen en importancia el maíz y el trigo, entre los cereales, que representan el 8% de las exportaciones totales, y los productos bovinos con un 7% y una calidad reconocida internacionalmente [10].
Adicionalmente resulta de cierta importancia la producción de frutas y hortalizas, que contribuye con un 3% de las exportaciones, y tiene importantes centros de producción en los valles patagónicos dedicados a la manzana y la pera, en la región Noroeste productora de azúcar, cítricos y tabaco, en esta región está comenzando a destacarse la ganadería, sector que fué desplazado de la pampa húmeda por la imposición de la soja y otros comoditis, en la Mesopotamia productora también de cítricos, y en Cuyo, donde a su vez se destaca una considerable producción agro-industrial del olivo, la uva y sobre todo de vino siendo el primer productor de vinos de América Latina y el quinto productor del mundo con 16 millones de hectolitros por año[11].
Petróleo, minería, bosques, pesca
El segundo producto de exportación argentino es el petróleo, el gas natural y los productos petroquímicos, responsables de un 20% del total. Los principales yacimientos se encuentran en Patagonia, Cuyo y el Noroeste; la provincia de Neuquén concentra cerca de la mitad de toda la producción de hidrocarburos. Una red de oleoductos y gasoductos transporta los productos a Bahía Blanca, donde se encuentra el principal polo petroquímico, y a la conurbación industrial que se extiende entre Rosario y La Plata y que tiene como núcleo principal el Gran Buenos Aires.
Históricamente la minería argentina ha sido escasa, pero la misma se ha activado en la última década, fundamentalmente sobre minerales metalíferos: oro, plata, zinc, manganeso, uranio, cobre, y azufre. Los recursos mineros se concentran en las provincias cordilleranas a lo largo de 4.500 km. Las exportaciones argentinas de minerales pasaron de 200 millones de dólares en 1996 a 1.200 millones en 2004, algo más del 3% del total [12].
El mar argentino está ubicado sobre una extensa plataforma submarina, muy rica en recursos pesqueros, que alcanza un ancho de 550 Km a los 52º de latitud Sur y una superficie aproximada de 1.980.000 km cuadrados. Sin embargo la pesca ha sido una producción marginal, y debido a la crisis poblacional de la merluza, provocada por la sobrepesca durante los 1990, principal producto pesquero argentino, la participación del sector en las exportaciones totales se ha reducido de un 3% a un 2%.
En sentido contrario, la producción forestal y maderera, principalmente pinos y eucaliptus, se ha venido expandiendo, con centro en las provincias mesopotámicas, superando el 2% del total exportado.
Industria manufacturera y construcción
La industria manufacturera argentina es el sector que más valor aporta al PBI, con un 23% del total (2005) [13]. El sector industrial manufacturero también es uno de los sectores principales de generación de empleo (junto con el comercio y el sector público), con 12% según el Censo de 2001, aunque es probable que actualmente ese porcentaje haya aumentado y la industria sea el mayor generador de empleo directo del país. Por su parte la industria de la construcción aporta el 5% del PBI (2005) y ha sido la principal impulsora de la recuperación del empleo después de 2002.
A partir de 2003 la industria ha tenido un proceso de revitalización competitiva, movido principalmente por la política económica de dólar alto. Aunque la actividad industrial está mayormente orientada a sustituir importaciones, la industria automotriz aporta el 7% de las exportaciones, mientras que el sector siderúrgico aporta el 3% del total. Otros sectores industriales importantes son el textil y calzado, alimentario, químico, papelero, maderero y cementero. En el caso particular del sector industrial alimentario, en los últimos años se han desarrollado, en muchas provincias, economías de tipo agro-industrial, mediante la creación de industrias de procesado y envasado, sobre todo de productos frutículas, hortícolas, lácteos, vitivinícolas y cárnicos.
El Gran Buenos Aires es aún el área industrial más importante del país, donde se concentra la mayor parte de la actividad fabril de la Argentina. Otros centros industriales importantes existen en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza, San Luis y Tierra del Fuego, muchos de ellos fomentados para descentralizar la industria.
Turismo
El extenso territorio de la República Argentina está dotado de grandes atractivos turísticos. La famosa industria sin chimeneas volvió a funcionar en la Argentina, en parte debido a que el nuevo equilibrio monetario tras la devaluación de 2002 favoreció el arribo de un aluvión de turistas extranjeros, haciendo al país más accesible que en la década de los 90´. Al encarecerse los costos para viajar al exterior, muchos argentinos también se volcaron al turismo nacional. El repunte del sector es muy notorio: los ingresos por turismo receptivo ocupan el tercer lugar en el ranking de entrada de divisas por exportaciones. En 2004, el sector representó el 7,2 % del PBI. Los extranjeros ven a la Argentina —pese a la crisis de 2001— como una zona sin conflictos armados, terrorismo o crisis sanitarias. Según cifras oficiales [14], en 2005 el país recibió a más de 3.700.000 turistas extranjeros. Esto significó unos 3.100 millones de dólares de ingreso de divisas. Para 2006, se estima que éstas alcancen los 3.500 millones de dólares y visiten el país unos 4.200.000 extranjeros. La Argentina es el segundo país más visitado de Sudamérica (detrás de Brasil) y el quinto más visitado del continente americano. Los turistas foráneos provienen principalmente de Brasil, Chile, Perú, Colombia, México, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Venezuela y Paraguay, y los europeos de España, Italia, Francia, Alemania, Inglaterra y Suiza.
Buenos Aires se destaca como el centro favorito de los turistas extranjeros. Son atraídos por una ciudad vertiginosa, populosa, cosmopolita y con amplia infraestructura. Entre otros muchos factores, el tango es uno de los motivos para la visita no sólo a la capital argentina, sino también al resto del país. La característica noche porteña sorprende al recién llegado por la gran cantidad de oferta cultural, gastronómica y de entretenimiento. También se hacen recorridos temáticos con personajes típicos de la ciudad y reconocidos internacionalmente como Carlos Gardel, Eva Perón o Jorge Luis Borges.
Las Cataratas del Iguazú están ubicadas en la provincia de Misiones. En 1984 fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. La impresionante belleza paisajística de la escenografía, así como la variada y abundante vida animal y el interés botánico que encierran, han convertido a este paraje en uno de los centros turísticos más importantes y bellos del mundo.
El Tren de las Nubes es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo. Parte desde la provincia de Salta, cruza una quebrada pasando por Santa Rosa de Tastil —considerada como uno de los principales centros urbanos prehispánicos de Sudamérica— donde se hallan impresionantes ruinas arqueológicas. Colgado de vertiginosas montañas, marcha entre nubes para cruzar la Cordillera de los Andes. Atraviesa puentes, zigzags y rulos.
Los glaciares son una de las principales atracciones de la Patagonia Argentina. El más conocido es el Glaciar Perito Moreno, cuya accesibilidad y característica ruptura periódica le otorgan un singular atractivo. Se expande sobre las aguas del Brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de 5 km y una altura por sobre el nivel del lago, de entre los 70 y 60 metros. Esta majestuosa pared de hielo cubre una extensión de 230 kilómetros cuadrados. El área de hielos continentales y glaciares es un tesoro natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.
Otras zonas turísticas de importancia son: Mar del Plata y la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires (sobre todo para los turistas argentinos en la época estival); las Sierras de Córdoba y Bariloche.
Urbanización
En la década del 90´, muchas ciudades se transformaron en pueblos fantasmas cuando los servicios de tren fueron abandonados y productos locales fabricados a pequeña escala fueron subtituidos por las cantidades masivas de bienes importados baratos, en parte debido a la política monetaria que mantuvo la tasa de cambio estadounidense fija y baja. Muchas villas miserias brotaron en las afueras de las grandes ciudades, habitadas por las clases bajas y muchos inmigrantes que vinieron con la tasa de cambio baja y no regresaron a sus paises después de la crisis del 2001
Las áreas urbanas de Argentina tienen una mirada europea, reflejado por la influencia de sus colonos del viejo continente. Muchas ciudades fueron construidas como ciudades españolas alrededor de un cuadrado principal llamado plaza. Una catedral y edificios importantes de gobierno a menudo afrontan la plaza.
Transporte
Las rutas argentinas cuentan con 37.740 kilómetros y 600.000 kilómetros de carreteras municipales y la capital, Buenos Aires, se encuentra interconectada con las principales ciudades y regiones del país. Se estima en 6,2 millones el número de vehículos que forman el parque automotor argentino, distribuido en 4,9 millones de automóviles, 1,3 millón de vehículos de carga y 40 mil para transporte de pasajeros.
El sistema ferroviario fue privatizado a comienzos de la década del '90, comprendiendo tanto el transporte de carga como el traslado urbano de pasajeros. Cuenta con alrededor de 35.753 kilómetros operativos (en el 2005) de líneas férreas (en total existen unos 40.245 kilómetros de ferrovías, pero muchos tramos han quedado abandonados en las etapas: 1963, 1977, y la década del '90).
Argentina cuenta con alrededor de 3.000 km de vías navegables. La red de hidrovías, compuesta por los ríos de La Plata, Paraná, Paraguay y Uruguay. Los principales puertos fluviales son los de Zárate y Campana. La mayoría de los productos importados por la Argentina llega al país por vía marítima. Los principales puertos son los de: Buenos Aires, La Plata-Ensenada, Bahía Blanca, Mar del Plata, Quequén-Necochea, Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado, Puerto Madryn y Ushuaia. El puerto de Buenos Aires es el primero en importancia, siendo responsable por una cuota considerable del intercambio comercial argentino.
El Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a unos 35 km del centro de Buenos Aires, es el más grande del país y dispone de instalaciones para manejo y almacenaje de carga. La compañía Aerolíneas Argentinas, privatizada en 1990, realiza vuelos nacionales e internacionales. Existen, también, diversas líneas aéreas domésticas. Las principales compañías aéreas internacionales utilizan Buenos Aires como destino o escala en sus rutas [15]
Telecomunicaciones
El servicio de comunicaciones telefónicas fue privatizado en 1990 bajo el gobierno de Carlos Menem. Hay 8,3 millones de líneas telefónicas instaladas, en una proporción de 23 líneas para cada grupo de 100 habitantes. La


